Te van a decir que la maternidad es todo un mundo.
Y es cierto. Ser mujer involucra tener la decisión de no ir a vivir a ése mundo completo, o dejarlo para las locas que sí lo deciden. En este mundo, hay gran variedad; y esta variedad comienza desde el instante en el que pisas esta orbe. Habemos unas que entramos con alguna noción de lo que será éste entorno extraño y natural, y otras que entran encadenadas y a la fuerza; felices o desdichadas, libres o encadenadas, todas estamos locas.
Loca. adjetivo.
[persona] Que se comporta de forma disparatada, imprudente o temeraria, sin pensar en las consecuencias.
Madre. ser / sentimiento.
[mujer] Que se comporta de forma disparatada, imprudente o temeraria, a según su hijo lo necesite, sin pensar (demasiado) en las consecuencias.
¿Lo ves?
Este mundo te recibe con las manos abiertas y un golpe en la cabeza. Así es como irás vagando por este nuevo hábitat, sin saber muy bien qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo; pero haciendo.
En este mundo vas a encontrarte con diferentes tribus de mamás, algunas que compartirán tus ideas y otras que serán la antítesis de todo lo que crees correcto. Y no se vale juzgar…difícil; pero no se vale. Debes constantemente recordarte ( y a veces recordarles a las demás) que todas entramos a este nuevo mundo con distintos niveles de felicidad y aceptación.
Recuerda, libres o encadenadas.
En mi ínfima experiencia y resguardada por una madre presente y cariñosa, mi iniciación a la maternidad fue dichosísima.
Suertuda soy.
Teniendo a mi pequeño bebé en brazos, lloraba. No podía creer que este pequeño ser tan perfecto e indefenso fuera mío, que estuviera aquí presente para verlo, olerlo, tocarlo; ya no dentro de mí, pero sí pegado a mí. Todos los días lloré con el simple hecho de verlo conmigo. Amor, en su más pura y líquida versión.
Con esto en mis recuerdos y en mi presente (donde aún algunas noches lloro al verlo dormido) No me cabía en la cabeza la idea grotescamente enorme de que una mamá pudiera alejarse de sus hijos, abandonarlos, mamás que por amor se olvidan de ellos.
¿Qué tan sumergida estaba en mi burbuja de cristal coloreado de rosa, que perdí de vista la realidad de las mamás que son desdichadas?
Una va avanzando en la maternidad y crees ser experta en el tema del amor incondicional. Crees ser experta en predecir el actuar de otras mamás ante ciertas situaciones:
-Se va el papá, ella los cuidará.
-Se siente en depresión, buscará ayuda.
-Le falta dinero, buscará más trabajo.
-Su hijo sufre abusos, ella perseguirá justicia.
No es así. No todas son así, no todas amamos igual y no todas tenemos los mismos recursos. Esas conclusiones ‘sencillas y obvias’ para mí, son mis ideas rosas de privilegio de actuar con amor.
Vergüenza.
La historia de una mamá que al dejar de recibir la pensión alimenticia de su criatura por el despido del papá, deja a su hijo de 4 años un fin de semana con el papá y su nueva pareja… la mamá no regresa. El niño había vivido siempre con ella, frecuentando de vez en cuando a su papá. «Ya quédatelo tú, sin dinero yo no puedo. A ver si así ves cuánto se gasta uno.» Fue lo que dijo cuando le marcaron para saber si vendría o no por el niño.
¿Qué sentirá el chiquito al ver que su mamá no ha regresado por él?¿Está en confianza con su papá? ¿Se siente protegido por la nueva pareja de su papá? ¿Cómo se adapta a un entorno que de un día para otro cambió? No es su cama, no es su espacio, no son sus juguetes de siempre, no está su mamá, no está.
En este mundo de locas, no se vale juzgar. Difícil, pero no se vale.
¿Ella está deprimida? ¿Cuánto dinero percibe para su hijo? ¿No tiene quién lo cuide y no puede llevarlo al trabajo? ¿Sufrirá violencia doméstica? ¿En qué situación vive ella para decidir que lo mejor es que esté en otro lado, con alguien que apenas conoce? ¿Qué piensa ella? ¿Qué siente?
Existen mamás que aman diferente, que para ellas amar significa dejarlos, amar también puede significar no estar cerca de ellos por que no saben cómo cuidarlos y seguramente están mejor con otro; para ellas amar puede significar alejarse de ellos y no volver para no dañar.
Al menos eso deseo pensar para comprender que sus actos que pueden parecer inhumanos, negligentes, rudos; son con base en un amor que no entiendo.
Y al final, creo que no se trata de entenderlas; se trata de cuidar, proteger y enseñarle a estos niños que conviven cerca de nosotras, otras formas de amor y así crezcan con menos tristeza en el corazón.
Dejemos de juzgarnos entre nosotras. Recuerda que felices o desdichadas, libres o encadenadas; todas estamos locamente maternando.






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